Guía para administradores
Tratamiento, filtros y cloro explicados de forma sencilla, por los especialistas en limpieza de cisternas por buceo.
¿Existe algo que se le pueda echar al agua para quitar el olor y que esté más limpia? No. Ningún líquido o químico limpia el agua por sí mismo.
Lo que se requiere es tratamiento de agua: un proceso amplio, dinámico y complejo en el que se combinan distintos métodos. Esta guía es una introducción general con recomendaciones sencillas.
Lo más común es precipitar o flocular los contaminantes: hacer más pesadas las partículas para que caigan al fondo. Un floculante económico y eficaz es la cal.
Cuando ya sedimentaron, se retiran del fondo y las paredes, dejando el agua más limpia.
Después se puede filtrar el agua y, si hace falta, añadir cloro con control.
No hay una cantidad fija: las condiciones del agua varían muchísimo. Se determina con una prueba de jarras, es decir, pruebas en varios vasos con diferentes cantidades.
Retirar los sedimentos elimina la mayor parte del mal olor y del color. Aun así, puede requerirse filtrar y clorar.
Nuestro servicio retira de forma mecánica los sedimentos de pisos y paredes sin vaciar y sin volver a revolverlos, para que el agua quede libre de los contaminantes precipitados.

No es solo el recipiente del agua filtrada. Al llegar el agua cruda, la cisterna permite que los sedimentos se precipiten, y esa primera clarificación se limpia periódicamente. Por eso también se le llama filtro de sedimentación.

Estresa los filtros, produce mayor gasto, exige mantenimiento constante y, en algún punto, pueden volverse insuficientes o dejar de funcionar.
Los filtros trabajan menos y mejor. Los sedimentos de la cisterna se retiran periódicamente.
Es el conjunto de filtros por los que pasa el agua; puede ser uno solo o varios. Un tren común tiene tres etapas:

¿Qué tren debo poner? No hay una respuesta única: depende del agua de origen, del nivel de filtración deseado y del presupuesto. Puedes comenzar con filtros de arena y carbón, y añadir más si es necesario.
Clorar es un proceso dinámico. Depende de la calidad del suministro, del sedimento existente, del consumo de agua y del tipo de cloro. Como el agua de la cisterna cambia con el consumo y la limpieza, no siempre hay una cantidad fija.
Depende. Muchas veces no es necesario por el uso que se le da al agua, o porque ya viene clorada de origen. Es una decisión de costos y beneficios.
| Determinación | Rango NOM-127 |
|---|---|
| Cloro residual libre | 0.2 – 1.5 ppm (mg por litro) |
Usa nuestra calculadora en línea: indica el volumen, el tipo de cloro y la concentración deseada.
Abrir la calculadora de cloro →Se conoce como hipoclorito de sodio, hipoclorito de calcio o tricloro, según su presentación y concentración.
Concentración del 6% (comercial) o del 13% (concentrado). Efecto muy rápido; corrosivo en materiales y mucosas. Almacénalo en un sitio ventilado y usa guantes y mascarilla.
En polvo, gránulos o tabletas, con concentraciones como 65% o 91%. Las pastillas se disuelven lentamente. Almacénalo sin mojar, en un sitio ventilado, con guantes y mascarilla.
¿Líquido o pastillas? Ambos funcionan. Hay dosificadores manuales y electrónicos para los dos tipos; con los resultados históricos de tu bitácora puedes determinar la dosis y automatizar cualquiera de las presentaciones.
Si eres cliente de Limpiacisternas, la asesoría sobre filtros y cloración es gratuita e ilimitada, y puedes solicitar una hoja de ayuda para cloración.